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Saber ganar, saber perder

Previa

  • Reglas: mejor exposición

  • Guardia Albi-Roja Sur: preparación prueba mejor exposición

  • Holocausto Norte: preparación prueba mejor exposición

  • Comandos azules: preparación prueba mejor exposición

  • Rexixtenxia Norte: preparación prueba mejor exposición

  • Barón Rojo Sur: preparación prueba mejor exposición

Prueba

  • Guardia Albi-Roja Sur: prueba mejor exposición

  • Holocausto Norte: prueba mejor exposición

  • Comandos Azules: prueba mejor exposición

  • Rexixtenxia Norte: prueba mejor exposición

  • Barón Rojo Sur: prueba mejor exposición

Deliberación

  • Veredicto final: mejor exposición

Saber ganar, saber perder

Era difícil que las barras aceptaran participar en El Color de la Pasión. No solo porque quizás todavía no era momento para mostrarle a Colombia su intimidad, sino también porque se trataba de trabajar en conjunto con un canal que durante años los había estigmatizado sin investigar a profundidad las razones de sus problemáticas.

 

 

Una vez se le dio luz verde al proyecto sabíamos que también sería difícil determinar quién era mejor en cada prueba. Nada más subjetivo que la pasión y más cuando se mira con los ojos nublados de un fanático. El amor que se siente por un color es suficiente para pensar que lo que yo hago siempre es lo mejor.

 

 

Por eso decidimos que para cada prueba viniera un jurado experto y objetivo que pudiera hacer un análisis más profesional y técnico de lo que estaba en juego.

 

 

Sin embargo, a medida que pasaban las pruebas se desataban problemas por el veredicto de los jurados. A veces con razón. Los jurados y la producción también entrábamos en un mundo desconocido en el que había el riesgo de equivocarse. Quizás fue injusto que las salidas de Rexixtenxia y Holocausto no ocuparan los primeros lugares como también fue injusto que la canción de la Guardia no ganara de lejos esa prueba.

 

 

Por esto, para la prueba del mejor museo, donde logramos con éxito que se involucraran otros sectores de la barra, decidimos que serían los mismos representantes de la barra quienes eligieran al ganador. Para que ellos también demostraran su capacidad de reconocimiento, objetividad y humildad ante el adversario.

 

 

Y quizás nos volvimos a equivocar. O quizás era parte del juego y de la vida que los representantes de Holocausto, Rexixtenxia y Barón Rojo hubieran establecido una amistad que se reflejó en la votación y dejó sin valor el punto que el jurado le dio a la Guardia.

 

 

El color de la pasión le apunta a eso. A comenzar a realizar esta clase de apuestas en nuestro país donde tanta falta hace aprender a perder con la cabeza en alto y a ganar con humildad.